Financiamiento para el crecimiento empresarial de manera segura
Javier MuñozQuerétaro
Hola, tengo una pequeña empresa de alimentos saludables envasados ubicada en Querétaro. Hemos crecido de forma constante durante los últimos tres años y actualmente vendemos en supermercados locales y tiendas de especialidad. A pesar de que recibimos más pedidos, no podemos producir más porque no tenemos maquinaria suficiente, ni espacio, tampoco contamos con equipo de distribución. He pensado en pedir un crédito para invertir en lo que hace falta, pero tengo miedo de endeudarme. No tengo inversionistas y todo lo que he crecido ha sido con reinversión de utilidades. ¿Cómo sé cuál es la mejor manera de financiar este siguiente paso sin poner en riesgo la empresa?
Respuesta del equipo editorial
Javier, tu caso es un ejemplo de lo que en finanzas se conoce como cuello de botella de capital. Tienes demanda de tus productos, pero no tienes los recursos financieros para escalar tu negocio. Este es el punto en que las empresas pueden estancarse si no planifican una estructura de capital adecuada.
Reinvertir es sano, pero insuficiente para crecer. Esperar a ahorrar para invertir es un proceso lento y podría llevarte a perder oportunidades de venta. Por ello, es necesario pensar en una estructura óptima de capital, es decir, una combinación adecuada entre financiamiento propio (capital) y externo (deuda). El miedo al financiamiento es común, pero no toda deuda es negativa.
Si los flujos de efectivo de tu negocio son estables y tienes proyecciones de ingresos adicionales con la inversión que quieres realizar, una deuda bien estructurada puede acelerar el crecimiento sin disminuir tu participación accionaria. No todo se limita a préstamos bancarios: puedes considerar créditos con garantía líquida (factoraje) si ya tienes clientes formales, también puedes invitar a inversionistas ángeles que aporten capital a cambio de participación accionaria, aplicar a programas de financiamiento público o inscribirte a una incubadora que ofrezca financiamiento semilla.
La idea es encontrar un equilibrio saludable al usar deuda. Pedir dinero prestado (apalancarse) puede ayudarte a crecer más rápido, porque te permite invertir más sin tener que esperar a generar esos recursos. Pero si te endeudas demasiado, corres el riesgo de no poder pagar si bajan tus ventas o suben los intereses del préstamo. En una etapa de crecimiento como la que tú atraviesas, lo recomendable es tener una proporción de deuda razonable respecto de tus propios recursos. Una regla práctica es que el total de tus deudas no supere el capital propio (es decir, un ratio deuda/capital menor a 1). Esto indica que por cada peso que tú pones, no estás pidiendo prestado más de un peso.
Un error común al buscar capital es usar una fuente de largo plazo para cubrir un gasto de corto plazo (o viceversa). Por ejemplo: si vas a comprar maquinaria, busca financiamiento a largo plazo; si es para inventario o distribución puntual, considera líneas de crédito revolvente de corto plazo. Javier, el crecimiento no se detiene por falta de dinero, sino por falta de estrategia. Tienes lo más importante: un producto con demanda y un modelo probado.